miércoles, 28 de abril de 2010

Humor: ¡Que boquita, eh!

VISITA DE LA INSPECTORA

Una inspectora escolar llega de visita oficial a una escuela. Luego de saludar a la Directora, se dirige a un aula elegida al azar y la Directora la presenta a la maestra.

La inspectora decide hacer algunas preguntas a los alumnos para evaluar el nivel de aprendizaje. A continuación van las preguntas y las respuestas:

- ¿Que es un diptongo?
Todas las manos se levantan. Elige una.
- 'Son dos vocales incluidas en una sílaba y a veces hay que romperlo para que no suene para la mierda...'

Sorprendida, la inspectora dice:
- Bien. Y a ver... ¿Qué son dos rectas paralelas?
Nuevamente todas las manos se levantan, y la rubia de trencitas elegida dice:
- Son dos rectas que no se tocan ni por puta.

Ya molesta, la inspectora dice:
- Bien... ejem... ¿Qué es la multiplicación?
Responde otro alumno:
- Es un procedimiento para evitar tener que estar sumando al pedo.

La inspectora se aparta con la maestra y le dice:
- 'Se vé que los chicos saben, tienen gran entusiasmo y están motivados. ¡Pero es una pena que usen un lenguaje tan grosero...!'

Y la maestra le contesta:
- '¡Y mire que me rompo el culo para encauzar a estos pelotudos, pero después me hacen quedar como el orto!'
Sin duda, los alumnos, son reflejo de sus maestros.

lunes, 26 de abril de 2010

Humor: Preguntas obvias, respuestas acordes.

Cuando nos hacen preguntas obvias, ¡tolerancia cero!

Cuando te ven acostado, con los ojos cerrados en tu cama, con la luz apagada y te preguntan:

- ¿Estás durmiendo?
- ¡NO, ME ESTOY ENTRENANDO PARA MORIR!

Cuando llevamos un aparato electrónico para reparar y preguntan:

- Esta con algún problema?
- NO, EL APARATO ESTABA CANSADO DE ESTAR EN CASA Y LO SAQUÉ A PASEAR UN RATO.

Cuando está lloviendo y se dan cuenta que vas a salir en medio del agua y preguntan:

- ¿Vas a salir con ésta lluvia?
- NO, VOY A SALIR EN LA PRÓXIMA.

Cuando terminás de levantarte y vienen a preguntarte:

- ¿Te despertaste?
- NO. ¡SOY SONÁMBULO!

Tu amigo te llama a tu casa y pregunta:

- ¿Donde estás?
- ¡EN EL POLO NORTE! ¡UN TORNADO ME LLEVÓ LA CASA PARA ALLÁ!

Terminás de tomar un baño y no falta quien te diga:

- Te bañaste?
- NO, ESTOY HACIENDO CAZA SUBMARINA EN EL INODORO.

Estás frente al ascensor de tu casa, con una caja que te dobla por el peso, colorado como huevo de ciclista, llega uno y te pregunta:

- ¿Vas a subir?
- NO, NO, ESTOY ESPERANDO QUE BAJE EL DEPARTAMENTO.

El hombre llega a la casa de su novia con un fabuloso ramo de flores y ella le dice:

- ¿Flores?
- NO, NO... SON ZANAHORIAS! (¡LA PUTA MADRE!)

Estás en el baño cuando alguien golpea la puerta y pregunta:

- ¿¿¿Hay alguien???
- NO... SOY EL SORETE, QUE APRENDIÓ A HABLAR.

Un tipo entrando en una veterinaria.

- Tiene veneno para ratas?
- Tenemos, ¿va a llevar? - le preguntan.
- NO, VOY A TRAER A LOS RATONES PARA QUE COMAN ACÁ.

Un tipo agarra una lapicera y un talonario de cheques.

- ¿Va a pagar con cheque?
- NO, VOY A ESCRIBIR UN POEMA EN ESTA HOJITA.

Caña de pescar en la mano, línea en el agua, sentado.

- ¿Aqui se pesca?
- NO, NO. ACÁ HAY VIZCACHAS, PELUDOS, LIEBRES Y PERDICES. LOS PESCADOS ACOSTUMBRAN SALIR AL MONTE.

jueves, 15 de abril de 2010

La guerra explicada a los niños

por Hernán Casciari

A raíz de una espantosa confusión (que involucra un casete de chistes verdes de Jorge Corona colocado en el sitio incorrecto) mi hija de cinco años cree que el vocablo "guerra" es una mala palabra.

Desde entonces se interesa mucho por el asunto, creyéndolo clandestino. Cuando se siente rebelde, va por la calle gritando caca, culo, guerra, pis, etcétera, y, por supuesto, pone atención a los noticieros cuando enfocan el Medio Oriente.

Si me pregunta sobre la guerra, yo le explico lo básico: que es una pelea entre pueblos, que se llega a ese punto cuando es inevitable otra solución, que nadie gana, que mueren muchos inocentes, y otro montón de tópicos que se me ocurren en el momento. Es complicadísimo explicarle esas cuestiones a una criatura: preferiría mil veces que se interesara por el sexo o los logaritmos, que son otros dos asuntos de los que entiendo poco. Pero no: mi hija siente curiosidad por la guerra.

Esta semana resultó especialmente ardua porque Estados Unidos y Rusia firmaron un tratado de paz en Praga; la noticia apareció en la televisión todo el día y me dejó sin argumentos para mi hija. Ella, como es lógico, me hizo muchas preguntas al respecto. Y no supe responder ninguna con certeza. Le dije que Estados Unidos prometió a varios países peligrosos que, si se deshacen de su armamento nuclear, les ofrece una oferta increíble. La oferta es la siguiente: si un día estos países peligrosos atacan a Estados Unidos con armas convencionales, ellos, Estados Unidos, responderán el ataque con armas convencionales.

Entendió poco mi hija. La verdad, yo también. ¿No es la guerra un conflicto en el que, a causa de la ira, vale todo? ¿No es la guerra, en realidad, el síntoma final de la iracundia, de la exasperación y de la necedad? Me resulta extraño que dos potenciales combatientes (dos ideas irreconciliables, dos mundos distintos) se sienten a definir el estatuto futuro de la barbarie. Un presidente le estira una birome a otro presidente y le dice:

—Si ustedes eliminan las armas nucleares y después nos atacan con armas químicas, nosotros prometemos responder solamente con ojivas teledirigidas.

Y el otro firma el papel, se dan la mano, y sale cada uno para su país, a festejar la firma del nuevo reglamento. Y después los periodistas informan que se ha efectuado un tratado de paz, o una componenda sobre el desarme.

¡Es complicado explicarle eso a una hija pequeña, sobre todo cuando antes se le ha dicho que la guerra es un instante de desenfreno y de calentura! ¿Dónde está la incontinencia, si los protagonistas del conflicto pactan el número límite de ojivas que pueden poner en sus fronteras? ¿Dónde la desesperación, si los actores de la guerra usan frases como "en caso de violarse ese balance en detrimento de un país, éste estará en el derecho de abandonar el proceso de desarme"? ¡Parece una tarjeta del TEG, parece que estuvieran jugando!

No. No sé explicarle la guerra a mi hija. Pero encontré, esta semana, un modo de explicarle la paz. Ojalá a ustedes les sirva también para sus hijos pequeños. Es así: ´Paz´, femenino, dícese de los quince minutos de descanso en donde los enemigos ajustan los detalles para el próximo conflicto.

Fuente: <=Clic

lunes, 5 de abril de 2010

Ejercicio para el cerebro

¿Sufres de olvidos?

¡Yo ya ni me acuerdo si los sufro!

- ¿Cómo se llama esa película en la que sale esa artista que es guapísima, muy linda?... ¡Sí, hombre!, la alta, de pelo chino, que salió alguna vez con este actor maravilloso que se llama..., que salió en una obra de teatro muy famosa. ¿Ya sabes cuál digo, no?
Así comenzamos:
A partir de los treinta años, por lo general, empiezas a notar que tienes pequeños olvidos:
  • ¿Cómo se llama este hombre? Lo conozco muy bien.

  • ¿A qué hora era la cita, a las 5:00 ó 5:30?

  • ¿Cómo me dijeron que funcionaba esto?

  • Mis llaves, ¿dónde las dejé?

  • ¿En qué sitio estacioné?

¡Pero nada! Como cuando exclamamos ¡Me robaron el coche! , sin darnos cuenta de que salimos por la puerta equivocada del centro comercial.

Aunque estos pequeños olvidos no afectan nuestra vida, nos producen ansiedad.
Con terror, pensamos que el cerebro empieza a convertirse en gelatina y nos preocupa quedar como la tía Anastasia , que recuerda con lujo de detalle todo acerca de su niñez en Morelia, pero no puede acordarse de lo qué hizo ayer o esta misma mañana.
Si esto te suena familiar, no te preocupes.
Existen muchos mitos en los que las personas equivocadamente relacionamos la edad con la falta de memoria.

Está comprobado que:
La pérdida de memoria de corto plazo no se debe a la edad o a que las neuronas se mueran y no se regeneren, sino a la reducción del número de conexiones entre sí de las neuronas o dentritas (ramas de las neuronas).
Esto sucede por una sencilla razón: falta de uso.
Es muy sencillo, así como se atrofia un músculo sin uso, las dentritas también se atrofian si no se conectan con frecuencia, y la habilidad del cerebro para meter nueva información se reduce.
El ejercicio ayuda mucho a alertar la mente; también hay vitaminas y medicinas que aumentan y fortalecen la memoria, sin embargo, nada como hacer que nuestro cerebro fabrique su propio alimento: Las neurotrofinas.
Las neurotrofinas son moléculas que producen y secretan las células nerviosas, y actúan como alimento para mantenerse saludables.
Cuanto más activas estén las células del cerebro, más cantidad de neurotrofinas producen y esto genera más conexiones entre las distintas áreas del cerebro.


¿Qué podemos hacer?
Lo que necesitamos es hacer ejercicio con las neuronas:
  • estirarlas,
  • sorprenderlas,
  • sacarlas de su rutina,
  • presentarles novedades inesperadas y divertidas a través de las emociones, del olfato, la vista, el tacto, el gusto y el oído.

¿El resultado? El cerebro se vuelve más flexible, más ágil , y su capacidad de memoria aumenta.


Probablemente pienses: Yo leo, trabajo, hago ejercicio y mil cosas más durante el día, así que mi mente debe estar muy estimulada.
La verdad es que la vida de la mayoría de nosotros se lleva a cabo dentro de una serie de rutinas.
Piensa en un día o semana común y corriente:
¿Qué tan diferente es tu rutina de la mañana, tu ruta hacia el trabajo, la hora en la que comes o regresas a la casa? ¿El tiempo que pasas en el coche? ¿El tiempo y los programas que ves en la televisión?
Las actividades rutinarias son inconscientes. Hacen que el cerebro funcione en automático y requieren un mínimo de energía. Las experiencias pasan por las mismas carreteras neuronales ya formadas.
No hay producción de neurotrofinas.
Algunos ejercicios para incrementar la producción de neurotrofinas.
  • Lee libros de ficción o novelas e imagínate el escenario. Las películas son rutinas que dan todo servido y limitan la fantasía.

  • Escribe correos personales (no reenvíos) con tus contactos, y comentarios en los blogs que visites.
  • Intenta ducharte con los ojos cerrados. Sólo con el tacto, localiza los grifos, busca el jabón, el shampoo o crema de afeitar. Verás cómo tus manos notarán texturas que nunca habías percibido.
  • Utiliza la mano NO dominante. Come, escribe, abre la pasta, lávate los dientes, abre el cajón con la mano que más trabajo te cueste usar.
  • Cambia tus rutas toma diferentes caminos para ir al trabajo o a tu casa.
  • Modifica tu rutina. Haz cosas diferentes. Sal, conoce y conversa con personas de diferentes edades, trabajos e ideologías.
  • Mejora la ubicación de algunas cosas. Al saber dónde está todo, el cerebro ya construyó un mapa. Cambia, por ejemplo el lugar del bote de la basura; verás la cantidad de veces que arrojas el papel al viejo lugar.
  • Aprende una habilidad. Cualquier cosa; puede ser fotografía, cocina, yoga, estudia un nuevo idioma. Si te gusta armar rompecabezas o coches tápate un ojo para que pierdas la percepción de la profundidad, por lo que el cerebro tendrá que confiar en otras vías.
  • Identifica objetos como monedas. Pon en tu coche una taza con varias monedas diferentes y tenlas a la mano para que, mientras estás en el alto del semáforo, con los dedos trates de identificar la denominación de cada una.

  • ¿Por qué no abrimos la mente y probar estos ejercicios tan sencillos que, de acuerdo a los estudios, amplían nuestra memoria?
    Posiblemente, nunca más volveremos a preguntar:

  • ¿Dónde dejé mis llaves?

  • domingo, 21 de marzo de 2010

    Perdiendo el juicio

    por Mario Wainfeld
    “Comencé (la carrera) por el final: por la Filosofía del Derecho, no por el estudio de las leyes en sí. Así aprendí temprano que el destino de toda contienda de opiniones era otra opinión: la del juez.”
    Héctor Tizón (escritor, abogado, juez), Tierras de Frontera

    “En los anales de la jurisprudencia argentina jamás se ha visto una apelación como la del vicepresidente. Estoy seguro de que tampoco la hay en la jurisprudencia comparada mundial.” Un juez de instancias superiores comparte el asombro con este diario. El exotismo ubica al país a tiro de lograr un nuevo record Guinness. Es una noticia digna de mención en un año signado por varios campeonatos mundiales deportivos: la celeste y blanca llegará al podio, al menos en materia de hallazgos institucionales. Julio Cobos es muy competitivo en esas innovaciones insostenibles, que en los buenos tiempos de la Resolución 125 lo lanzaron al estrellato. Ahora, tal parece, meterse de lleno en los vericuetos de la política menuda lima su imagen pública, tanto que hay correligionarios radicales que analizan discutirle la candidatura a presidente en 2011. Otros aliados del “Grupo A” cooperan limando al vicepresidente, quien pierde eminencia metiéndose en el barro en la controversia diaria. Cada vez es más arduo producir la hazaña de mostrarse ecuánime ante la opinión pública, siendo al mismo tiempo el principal candidato opositor.

    Para colmo de males, el vicepresidente puede morder el polvo en la Cámara de Apelaciones. Por ahora emparejó para abajo confundido con el scrum opositor, perder sería un moño fatal. Nada es seguro en casos inéditos, pero ese desenlace es factible. Por añadidura, una supuesta victoria sería pírrica: habría que volver luego al Senado a reformar la composición de la Comisión Bicameral, ralentando aún más el tratamiento de los decretos de necesidad y urgencia.

    Cobos se plegó a un reflejo emocional del arco opositor: bronca al probar la propia medicina. La judicialización permanente, potenciada por la ligereza con que jueces de primera instancia resuelven medidas cautelares, es un camino de ida. No del Congreso a Tribunales (al fin y al cabo son pocas cuadras) sino de pérdida de volumen de los poderes políticos.

    Lo que sorprendió el miércoles, un fallo favorable al oficialismo, alguna vez tenía que ocurrir. Fue una paráfrasis jurídica del relato atribuido a Bertolt Brecht. Primero los jueces frenaron medidas del Ejecutivo: sus rivales festejaron. Luego algunos magistrados fascistas suspendieron los efectos de sentencias de sus pares, resintiendo brutalmente el funcionamiento del Poder Judicial, la mayoría de la oposición calló. Ahora un magistrado decreta una medida de no innovar referida al funcionamiento del Congreso... ya es tarde.

    Cobos apeló y dijo que esos actos del Senado son “no judiciables”. Un argumento que borra con el codo las acciones previas (y futuras) de sus compañeros de ruta... amén de un error.

    La ley y la ligereza: El Poder Judicial ejerce el control de constitucionalidad y cualquier acto de otros poderes es, en principio, revisable. Eso no disculpa la liviandad de la judicatura en los años recientes (sugestivamente exacerbada desde que se aprobó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual), bartoleando sin tino ni responsabilidad medidas de no innovar. Pero el principio general es que, si el Congreso o el Ejecutivo están sospechados de haber infringido la Constitución, cualquier magistrado puede revisar el acto y anularlo. ¿Hasta los reglamentos internos? Aun ellos, en casos muy extremos. Probemos una demostración por el absurdo. Imaginemos que el “Grupo A” cambia la normativa en Diputados ordenando amordazar a Carlos Kunkel y Diana Conti antes de cada sesión. La medida, seguramente sería festejada por algunos medios como “Otra derrota K en el Congreso” pero eso no le restaría inconstitucionalidad. El caso imaginado es una demasía impensable (por ahora), mas vale para probar que el “principio Cobos” no es absoluto. La Corte Suprema abrió el camino al denegar el rechazo de la Cámara de Diputados al pliego al genocida y corrupto Antonio Domingo Bussi. El artículo 64 de la Constitución estipula que “cada Cámara es juez de las elecciones, derechos y títulos de sus miembros en cuanto a su validez”. El máximo tribunal restringió la interpretación de esa norma, drástica y amplia. Fue, piensa el cronista, una pésima sentencia por su contenido y por sus pobres fundamentos, pero incluyó el reconocimiento de la revisabilidad.

    De cualquier modo, la judiciabilidad no da carta blanca para interferir en el funcionamiento de los otros poderes. La inconstitucionalidad debe ser sopesada con cuidado y denegarse en caso de duda. Los jueces, en parte presionados y en parte engolosinados por las ovaciones mediáticas, abusan de sus potestades. Sobre todo cuando optan por el atajo de las medidas cautelares, que tienen efectos similares a la sentencia pero se resuelven sin que haya debate, intervención de la parte afectada ni producción de pruebas.

    Judicializar por arriba: La Corte Suprema ocupa el laberíntico cuarto piso del Palacio de Tribunales. En voz baja, uno de sus integrantes deplora la profusión de medidas cautelares resonantes mientras resalta, por contraste, cómo procede ese tribunal en cuestiones de Estado. “En vez de producir efectos espectaculares que alteran la ecuación política, la Corte trata de ser una mediadora de nivel superior.” Habla, en especial, de los pleitos entre provincias y el Estado nacional que van directamente a la Corte (“competencia originaria”, en jerga).

    Las audiencias orales y públicas, una sana costumbre instalada por la actual integración, ponen en escena los conflictos, los visibilizan. La intención primera no es llegar a paso redoblado a sentencias que ahonden las diferencias sino motivar el acercamiento y la negociación entre las partes. “Judicialización por arriba” la llama el magistrado.

    En la semana pasada, le tocó el turno al reclamo de Santa Fe. El gobernador Hermes Binner estuvo presente y sustentó su posición. Santa Fe, como las demás provincias, cedió al Estado nacional una parte de la coparticipación federal. La transferencia se acordó mediante un pacto fiscal, que requirió la aprobación de las legislaturas provinciales. El pacto rigió hasta 2005 y desde entonces fue prorrogado por los sucesivos presupuestos nacionales. El Estado nacional alega que, al aprobarlos, las provincias consintieron las renovaciones, Santa Fe alega que esa remisión general es ineficaz, expresa apenas la preeminencia nacional en el Congreso y le falta la aprobación por la Legislatura.

    La política agrega argumentos, dobleces y complejidades. El senador peronista federal Carlos Reutemann hizo gestos de apoyo al socialista Binner en la escena visible. Por otros carriles, los peronistas santafesinos le hacen saber a los Supremos que las carencias de la provincia se deben a la floja administración de Binner, quien recibió la provincia con un superávit de más de mil millones de pesos y ahora afronta un déficit de mil doscientos. El gobernador se queja de que los compañeros justicialistas le impiden realizar una imprescindible reforma impositiva.

    El Estado nacional, a su vez, persiste en un caballito de batalla: buena parte de los fondos transferidos vuelven a las provincias por vía de las prestaciones que garantiza la Anses. Entre ellas, sin agotar la lista, la asignación universal por hijo (AUH).

    El debate tiene sus bemoles y los cortesanos (sin gritarlo y sin decirlo de ese modo) adhieren al clásico proverbio: como regla, es mejor un arreglo que un juicio. Para ellos fue auspicioso que, en una contienda análoga, el gobernador cordobés Juan Schiaretti y el Ejecutivo nacional encontraran una solución que (aunque repugne al sentido común dominante) se expresa en plata, la lengua franca de la política. La Nación accedió a aliviar las penurias financieras cordobesas, el pleito tuvo el mejor desemboque.

    La proliferación de esos reclamos dramatiza un problema recurrente. La Ley de Coparticipación Federal exige un trámite incumplible, lo que la ha tornado una misión imposible desde 1996. Todo sistema de reparto, pues, es un parche sujeto a cinchadas.

    La posible reunión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner quizá explore un conjunto de acuerdos que organicen ese conflicto. Discutirlos de a uno, como en fila india, es un mecanismo precario, en una coyuntura en la que el poder político está más diseminado.

    Coparticipación, arriba y abajo: La reforma al llamado impuesto al cheque agrega una instancia nueva a esa querella permanente. Los gobernadores y legisladores ansían mejorar la cantidad de recursos propios. Saben que se exponen a que la Nación reformule la asignación de recursos por otras vías que son, al unísono, más discrecionales y usualmente más generosas en recursos. En la fallida sesión senatorial del miércoles el peronista disidente Juan Carlos Romero reconoció un dato crucial, tal vez distraídamente porque su afán era hacer tiempo más que sentar doctrina. El ex gobernador salteño expresó que la reforma podía ser fiscalmente neutra para el Estado nacional, si éste redireccionaba recursos.

    La susodicha ley es, al menos parcialmente, una cuestión de poder. También “corta” distinto entre provincias de distinto rango: el esquema de coparticipación vigente es más beneficioso para las “chicas”, en detrimento de las “grandes”, en especial la de Buenos Aires.

    La desigualdad se propaga, hecho menos conocido, al interior de cada provincia. La coparticipación con los municipios reproduce la contienda entre centralismo y municipios. En Buenos Aires, nuevamente los damnificados son los más poblados (y pobres) del conurbano. Un blog de primer nivel, llamado precisamente “El Conurbano”, disecciona con rigor y data la doble asimetría: “la provincia” versus las demás, los partidos bonaerenses más habitados versus los más desahogados.

    Código de Barra: En las escalas más altas del Poder Judicial no se engañan: el híper protagonismo de jueces poco avezados es un problema, una bola de nieve. “La Corte no llega hasta ellos –explica un baqueano de los pasillos de Tribunales–, quienes influyen son otros.” Nadie ignora, en la “familia judicial”, que el fuero contencioso administrativo congrega capas geológicas de magistrados de distintas camadas y que la primera es hechura de Rodolfo Barra, cuando era ministro del menemismo. “Barra se cansó de pedirles audiencias a (Ricardo) Lorenzetti, que se las negó todas. Pero por abajo, el hombre entra a muchos despachos”, describe el baqueano. María José Sarmiento es una magistrada de esa camada. Su Señoría introdujo el viernes una nueva variante de impunidad: según ella los parientes de los jueces deberían estar dispensados de responsabilidades por el terrorismo de Estado. Pavada de canonjía, que reduce la exención de impuesto a los réditos a una bicoca.

    Volviendo al núcleo, jueces con millaje deploran el facilismo de sus colegas de primera instancia aunque los alivian con algunas excusas. “Para muchos de ellos, estos casos son un presente griego. Saben que se exponen a una acusación ante el Consejo de la Magistratura, sea cual fuere la decisión que tomen.” Enrique Lavié Pico, discurre el confidente, intentó zafar del brete de decidir rechazando la recusación a su colega Ernesto Marinelli. Se la rechazaron, no le quedó otra que resolver exponiéndose a la vindicta opositora. En el primer nivel de Tribunales, esperan (confían, acaso rezan para) que los políticos sienten cabeza. Difícil que el chancho chifle, por ahora.

    Dos caras del empate: La gula y la inorganicidad del “Grupo A” le vienen costando caro. Pudieron lograr media sanción de la reforma al impuesto al cheque hace dos semanas, si asumían su derrota con el pliego de Mercedes Marcó del Pont. Negaron quórum, quedaron expuestos en su doble discurso y ahora padecen una demora que se prolongará hasta el mes que viene.

    Con la Bicameral, también patearon contra su propio arco. Si la reformularan los Diputados podrían votar contra el DNU en un par de semanas. Si se empantanan en los juzgados, hummm.

    Entre tanto, se hacen patentes sus internas. Gerardo Morales contra Felipe Solá fue uno de los clásicos de la semana. Mauricio Macri revisó la Constitución y lapidó el ansia presidencial (muy flojita de papeles) de Francisco de Narváez.

    Al oficialismo, el empate parlamentario le viene mejor. Le queda la acción ejecutiva, los números de la economía entusiasman. Varios analistas (Miguel Bein, Juan Llach, entre ellos) proyectan un crecimiento del PBI superior al cinco por ciento. La reapertura del canje de deuda da la impresión de estar a punto de salir. Los bonos públicos recuperan cotización. La reglamentación de la AUH, demasiado restrictiva, está por ser corregida, el número de beneficiarios (estancado desde hace más de un mes) puede aumentar. Haciendo base en esos números reales, el kirchnerismo confía en recuperar terreno.

    La dispersión opositora impacta en otros protagonistas. Aun en las corporaciones empresarias surgen sospechas sobre la virtualidad del “Grupo A” para gobernar el día de mañana. “La foto” de la Comisión de Acuerdos del Senado, un tren fantasma del pasado, impresiona incluso a opositores con uso de razón. Una reunión del establishment empresario reflejó el nuevo estado de ánimo. La convocó la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA). Como dijera Macedonio Fernández faltaron tantos que si faltaba uno más no entraba. Héctor Méndez de la UIA, desautorizado por sus pares. Hugo Biolcati y Mario Llambías pegaron el faltazo por el “campo”. Volvieron el crecimiento y el consumo, la oposición genera incertezas. Para algunos emprendedores domésticos es tiempo de poner en pausa la confrontación con el Gobierno, desensillar hasta que aclare, sin renunciar a llevársela con pala.

    Cuando mira enfrente, el kirchnerismo recobra fuerzas. También debería hacer introspección, repasar por qué fue vencido por esa amalgama improbable en las elecciones. Y hacerse cargo de la inflación, un problema del mundo real que pega en la cotidianidad de las gentes de a pie y en la popularidad de cualquier gobierno.
    Fuente: Qué fácil es perder el juicio

    martes, 9 de marzo de 2010

    Argentina y Honduras

    Por Jorge Beinstein


    La situación es muy grave, en nuestro pais está en curso una tentativa de golpe de estado siguiendo el modelo de los llamados golpes "coloridos" o "blandos" adaptado a las condiciones específicas argentinas pero siguiendo la huella del hondurazo en nuestro continente pero de muchas operaciones de este tipo en otras regiones del mundo, algunas exitosas como la “naranja” en Ucrania (2004), la que derrocó a Milosević (Yugoslavia 2000), la de “las rosas” (Georgia 2003), la de “los tulipanes” (Kirguistán 2005), la “del cedro” (Líbano 2005) y otras fracasadas como la “revolución blanca” (Bielorrusia 2006), la “verde” (Irán 2009) o la “revolución twitter” (Moldavia 2009). Todas ellas, al igual que en el caso argentino, piloteadas por el aparato de inteligencia de los Estados Unidos.
    El imperio ha lanzado una compleja y vasta ofensiva en America Latina destinada a recuperar las posiciones coloniales perdidas. Pero es un Imperio enfermo, decadente, que da manotazos desesperados en toda la periferia.
    Este debe ser el momento de la union de todas las fuerzas populares contra un golpe que si tiene exito no significara un retorno a los años 1990, sino a algo muchismo peor: lo que se prepara es una concentracion salvaje de ingresos (caida drástica de salarios reales, duplicación en menos de un semestre de la tasa de desocupación, reducción de los ingresos de los jubilados, reducción via inflacionaria veloz de diversas asistencias sociales -como la asignación universal por hijo- etc.). Basta con leer algunos de los "documentos técnicos" circulando actualmente en ciertos cículos de la derecha basta convencernos de esto.
    Eso no es la orgia menemista sino algo que se parece mucho a un sistema neofascista con fuertes componentes represivas.
    La mascara constitucional de esta infamia es un conglomerado de politicos degradados (desde Menem hasta Pino Solanas, pasando por Duhalde, Carrió, Federico Pinedo, etc.).
    No es el único lugar del mundo donde la CIA ha organizado este tipo de shows.
    Es necesario poner en marcha todas fuerzas populares para aplastar esa infamia.


    Textos relacionados:
    No vamos a aflojar, ni debajo del agua
    El proceso golpista
    Buscan destituir a Cristina

    Visitantes: contador web gratis
    desde 20/9/09

    lunes, 8 de marzo de 2010

    Buscan destituir a Cristina

    Por Alberto Lapolla


    La Presidenta de la Nación fue votada en el año 2007 por el 46 % de los argentinos para gobernar hasta el 10 de diciembre de 2011. Quienes endeudaron al país, Menem, De La Rúa, Rodríguez Saa, Duhalde, hoy articulan una acción destituyente desde el Congreso de la Nación, desde algunos ámbitos de la Justicia y desde los monopolios de la comunicación.

    Hoy la Argentina crece en trabajo, en educación, en producción, en obras públicas, en políticas contundentes en la lucha contra la pobreza y la exclusión.

    La asignación Universal por hijo, 2 millones de nuevos jubilados, 2 aumentos anuales para el sector pasivo, nuevos puestos de trabajo, 500.000 viviendas nuevas, caminos, autopistas, agua corriente, cloacas, redes eléctricas, escuelas, universidades, hospitales, incremento de la producción de automotores, constituyen avances de nuestro pueblo llevados adelante por el proyecto iniciado en el 2003.

    La mayoría de la actual oposición, responsables del pasado de desocupación, del corralito, del desastre económico y social del 2001 intenta impedirle a la Presidenta Cristina que nombre a sus funcionarios y que pague las deudas que dejaron ellos.

    No hay duda, quieren paralizar el país porque saben que con la actual política que lleva adelante la Presidenta Cristina Fernández, el país seguirá creciendo y en el 2011 el pueblo decidirá la continuidad de éste modelo de crecimiento con equidad.

    Imaginemos, lo que será la Argentina con estos personajes en el gobierno: indultarán de nuevo a los genocidas de la Dictadura Militar , habrá de nuevo punto final y olvido, habrá descuento a los Jubilados y empleados estatales, habrá menos estado, habrá ajustes, habrá leyes de flexibilización laboral, habrá nuevamente relaciones carnales con los EE.U.U. y con Inglaterra quien podrá explotar inconmensurables riquezas en petróleo que hay en nuestras Malvinas.

    Fuente: Comunicado de la Central de Movimientos Populares
    Textos relacionados:
    Argentina y Honduras
    El lado oculto de las reservas
    El Gobierno prepara un nuevo ajuste fiscal